Cuando me compré la cinta para correr, enseguida noté que al sudar un poco más de lo habitual mientras hacía ejercicio, después escuchaba peor con los audífonos porque se mojaban ligeramente los micrófonos y se metía un poco en el oído el sudor que goteaba de la piel.
Cuando me tocó la siguiente revisión, pregunté a la audioprotesista por si conocía alguna protección y me recomendó que usase las típicas cintas deportivas para sujetar el pelo. No me pareció una mala opción pero tampoco creía que fuese práctica porque veía que la cinta no podría llevarla en la propia caja de carga.
Pregunté por redes sociales pero nadie me sabía recomendar una opción mejor. Aunque me sonaba haber leído por ahí que había una especie de fundas para audífonos que hacían lo mismo que la cinta para el pelo pero sin ocupar tanto espacio. Así que me puse a buscar y al final encontré lo que necesitaba.
Cosas que descubrí mientras miraba las características y al tenerlos en casa
Lo primero es que son como una especie de media que se pone rodeando todo el audífono. Esto hace que al ser de tela se puedan empapar más de lo habitual. Al hacer cinta con estas fundas, puedo acabar la sesión sin escuchar el sonido tapado.
Si los llevo cuando llueve o en la piscina sin sumergir la cabeza, puedo estar con ellos puestos sin miedo a que les llegue una salpicadura. Aunque suelen tener resistencia IP67 o por ahí, no me fío.
Porque en las revisiones los abren para cambiar componentes o para limpiarlos y entiendo que la resistencia al agua se pierde desde la primera apertura que hacen para colocar los auriculares. No sé hasta qué punto pueden seguir siendo estancos.
También comentaban en las especificaciones que protegen contra el viento. En esto fui un tanto escéptico, pero actúan como las típicas espumas que se les pone a los micrófonos de estudio. Va muy bien cuando llevo el pelo corto.
Antes de la compra
Tenéis que saber que cuando compráis las fundas vienen un par. Con lo que aquellos que solo uséis un audífono ya tendréis repuesto. Y los que uséis dos no tenéis por qué comprar otra más a no ser que queráis tener más de un recambio.
Como fue un tanto difícil saber qué modelo me hacía falta, a continuación os explico que tenéis que mirar para no equivocaros a la hora de comprarlos.
Tenemos que saber la medida de nuestro audífono. Esto se puede hacer con una cinta métrica de costura por ejemplo. La medición se hace a lo largo del audífono si el que tenéis es retroaricular (rite), se hace desde la punta fina donde va el alambre hasta la parte inferior. En los recargables suelen estar los pines donde se conectan a la caja de carga.
Como medidas orientativas los audífonos simples (fabricados antes de 2023) suelen tener un único procesador y son más pequeños. Los que se fabricaron después y funcionan con inteligencia artificial son más largos.
Sólo nos queda elegir el modelo adecuado. Es un poco complicado porque las medidas de esta marca van en pulgadas.
- Si mide hasta 2,5 cm necesitaremos los Micro Ear Gear
- Si está entre 2,5 y 3,2 cm, necesitaremos los Mini Ear Gear
- Si usamos implante coclear necesitaremos los M1 Ear Gear (estos fueron los que casi compro por error en el primer intento).
He puesto los primeros resultados de cada uno de los modelos. Pero realmente se puede encontrar el mismo de varios colores. No tengo muy claro por qué a veces están agrupados y otras por separado.
Colocación de la funda y mantenimiento
Cuando me llegaron pensé que me había equivocado al medirlos porque son muy estrechos y parece que no vayan a poder encajarse sin romperlos. Pero son unas fundas muy elásticas.
Lo primero que tenemos que localizar es la punta ancha. Al menos en los Micro (que son los que yo tengo) una vez los conoces es fácil localizarla. Tienen un extremo totalmente liso y el otro con una costura que diría que lleva una parte elástica dentro.
Pues esta parte lisa es la que se tiene que poner primero, desde la parte inferior (donde está el puerto de carga), quedando la parte con la costura abajo una vez la deslizamos por el audífono.
Para quitarla es muy sencillo, se coge la funda con dos dedos y se estira hacia abajo.
Para el mantenimiento después de hacer ejercicio o que se hayan mojado, hay que dejarlos secar en una superficie ventilada. Normalmente en dos o tres horas están secos. Lo único que hay que estar pendiente es de darles la vuelta para que la parte que está en contacto con la superficie donde los hemos dejado también se seque.
Después de unos cuantos usos toca lavarlos. Esto se hace poniendo cada funda debajo del grifo con algún jabón. Luego se enjuagan bien y se dejan secar, como expliqué antes.
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