Tiendo a alargar al máximo la vida útil de los dispositivos

3–4 minutos

Un mes después de que te contase como Conseguir que tu pc deje de reiniciarse al reanudarlo de una suspensión finalmente el mío acabó muriendo. Lo llevé a una tienda de barrio en la que intentaron rescatarlo pero no fue técnicamente posible.

El ordenador lo compré en 2015 y conseguí alargar su vida útil hasta los ocho años y cuatro meses. Únicamente le hice un cambio de fuente de alimentación y le compré un módulo adicional de memoria RAM.

La verdad que podría haber echo un cambio desde hace tiempo, puesto que llevaba un par de años renqueando y teniendo comportamientos extraños. Del tipo de cosas que pasaban sin tener mucho sentido lógico.

Después de adquirir un nuevo ordenador en la tienda a la que fui a intentar recuperar el anterior seguía con las cosas que fallaban y tenían comportamientos extraños. Ahora le tocaba el turno a los dispositivos PLC de TP-Link.

Se trata de un sistema para pasar la señal de internet de una habitación a otra a través de la corriente, sin necesidad de pasar un cable de red de muchos metros y aprovechando el cableado eléctrico que ya tenemos instalado en casa.

Lo cierto es que ya fallaban de antes pero como el ordenador tampoco iba muy fino no asociaba que se trataba de un error que no tenía nada que ver. Lo que les pasaba es que perdían la señal de internet, pero bastaba con forzarlos a reconectar a través de la línea de comandos o desconectando y volviendo a conectar el cable de red. Para evitar el desgaste de la pestaña del cable me creé un archivo .bat en el escritorio con los siguientes comandos:

ipconfig /release
ipconfig /renew

pero esto era un parche, no podía estar ejecutando ese archivo cada pocas horas. Leyendo en algunos foros de internet descubrí que uno de los culpables de esto era el modo de ahorro de energía de los propios dispositivos.

Para acceder a estos ajustes me descargué la utilidad tpPLC, seleccionando mi modelo. Desde este programa se pueden configurar varios aspectos como el ahorro de energía, la prioridad de tráfico dependiendo del tipo de uso que les vamos a dar o incluso renombrarlos para identificarlos de una forma más sencilla. También permite reiniciarlos al estado de fábrica o actualizar el firmware.

Después de desactivar el ahorro de energía en ambos dispositivos seguían perdiendo la sincronización, aunque lo hacían con menor frecuencia. Los reinicié a los valores de fábrica y seguía sucediendo lo mismo aunque desactivase el ahorro de energía.

Fue entonces cuando casi me los cargo por no mirar la etiqueta que traen por detrás. Consulté el modelo que tenía y descargué una versión del firmware a lo loco. Resultó que era la adecuada para mi modelo pero hay diferentes versiones según los componentes de hardware internos. Le instalé la V4 cuando la que les tocaba por sus especificaciones era la V1.

Por suerte no se rompieron al actualizarlos. Al ver que seguían fallando más de lo habitual me di cuenta de ello y cambié la versión por la correcta. Ahora suelen desemparejarse a los tres o cuatro días una única vez.

Realmente podría haberlos cambiado puesto que los compré en 2016 y me costaron unos 50€. Además, teniendo en cuenta que la transferencia local entre dispositivos es baja, pero como no requiero mucho ancho de banda habitualmente (tengo contratados solo 100 megas de fibra).

Pero hay algo dentro de mí que siempre intenta solucionar el problema y alargar su vida útil al máximo. Es cierto que en ocasiones no se puede hacer nada y que me evitaría muchos dolores de cabeza simplemente comprando un sustituto. Pero qué le vamos a hacer, así soy yo.

Comentarios

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.