Ya Hace bastante que me Trasladé de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a Alicante. Al principio tenía muchas dudas de qué opción sería la mejor para organizar mi mudanza y que además fuese la más económica y sencilla para mi situación.
Quería enviar sobre todo ropa, algunos pequeños dispositivos electrónicos además del ordenador de mesa, la impresora… Es decir, que no había nada frágil o excesivamente delicado que no pudiese protegerse rodeándolo con las mismas prendas de ropa, por ejemplo.
No tenía a nadie que pudiese hacer el viaje entre ambas ciudades en una fecha relativamente cercana. Y aunque tuviese a alguien dispuesto a hacerme el favor, hacía cálculos y entre gasolina y peajes tampoco lo veía rentable.
Estaba la posibilidad de alquilar una furgoneta. Pero tampoco tenía tantas pertenencias para trasladar. A ello se le añadía que no bastaba con simplemente alquilarla, también tendría que contratar a un conductor para que hiciese el viaje. Con lo que, también por ese lado, los precios volvían a dispararse.
Desde Barcelona estuve viendo lo que quería llevarme y creía que podría meterlo todo llenando tres o cuatro cajas.
Cómo conseguí las cajas
El primer dilema fue, vale, necesito cajas. ¿Qué hago?
Podía pedírselas a algún comercio de la zona pero las que me ofrecían, eran pequeñas y fuertes o eran grandes pero frágiles para el peso que tendrían que soportar.
Necesitaba unas que tuviesen unas dimensiones generosas, pero que a su vez, fuesen resistentes. En aquel proceso descubrí que este tipo de cajas se llaman de cartón de doble canal. En estas el grosor y la resistencia son mayores, porque tienen los surcos que van por dentro del cartón en dos capas que a su vez van en direcciones opuestas.
Una vez sabía qué cajas necesitaba tocaba encontrar un sitio para comprarlas. Fue entonces cuando me encontré con Totembal. La suerte que tuve es que pude ver todas las posibilidades de cajas que ofrecían con sus correspondientes medidas. Además, la empresa estaba como a 4 manzanas de casa de mis padres. Con lo que hice el pedido y fui a buscarlas presencialmente, ahorrándome así los gastos de envío que hubiese tenido que pagar si necesitase que me las enviasen por mensajería. Imagino que el precio se dispararía por el volumen total que ocupaban de largo y ancho. Quizá una buena opción es buscar una empresa especializada en la zona de interés de quien lo necesite.
La verdad es que el viaje fue algo accidentado, porque pese a que me las dieron plegadas ocupaban una superficie bastante grande. Me pusieron una especie de asas echas con cuerdas y precintos para que pudiese transportarlas cómodamente. Pero entre que compré alguna de sobra por si mis cálculos eran demasiado optimistas, que el cartón, al ser de doble canal también pesaba lo suyo y el viento las iba empujando en todas direcciones… Imaginaos, iba con unas cinco o seis cajas planas a modo de carpeta a mi derecha y con Mike a mi izquierda. Cada media manzana o así me tenía que ir parando un poco a descansar.
Montaje de las cajas
El montaje fue bastante sencillo. Mis padres tenían precinto de este para embalar. Pero si no es vuestro caso en la propia web podéis comprarlo a buen precio.
Las cajas tienen los laterales ya montados. Con lo que únicamente hay que darles forma y juntar los lados de la parte inferior. Primero hay que cerrar las solapas que son cortas y las más largas son las que tienen que ir por fuera. Una vez tenemos los extremos de la parte inferior juntos toca poner el precinto para asegurar esa cara.
Una vez pegada una de las partes, toca llenarla de cosas y repetir el proceso para cerrarla. Es mejor no llenarlas al máximo para evitar que si hay mucho peso puedan llegar a abrirse un poco por la presión en el transporte.
Al final mis cálculos fueron bastante acertados y me junté con tres cajas de unos 20 kilos aproximadamente cada una. Viéndolo con perspectiva quizá tendría que haber llenado alguna un poco menos y acabar haciendo cuatro, en vez de tres.
El envío
Ahora te preguntarás. Vale, las cajas ya están. ¿Cómo las enviaste de una ciudad a otra?
Aquí lo hice recurriendo a un comparador de empresas de mensajería. Si no recuerdo mal fue a través de Enviosimple, pero ahora que he vuelto a mirarla me ha parecido más compleja de cuando la usé.
Una vez tenía todas las cajas medidas y pesadas tocaba poner los datos en la web para que me diesen un precio. (Esto es importante hacerlo bien porque si ponemos un peso o medidas menores a las que finalmente acabaremos enviando, si lo comprueban pueden hacernos algún recargo). Es preferible pagar un poco más desde el principio y evitarnos sorpresas después.
Cuando iba poniendo las características de cada caja el precio iba bajando. La primera me salía por unos 20€. Al poner la segunda se quedaba en unos 35. Y añadiendo la tercera se me quedó el precio final en unos 50€. A esto tuve que sumarle el coste de las cajas vacías que compré previamente, que fueron unos 20. Así que en total la mudanza me salió por 70€-
La compañía que me ofrecieron como primera opción fue SEUR. Habían otras, pero esa misma me pareció bien y continué con el proceso.
Previamente en el tipo de envío puse que fuese con recogida en origen y entrega en destino. Así que por esa parte genial. El día acordado, pasaron por casa de mis padres a recogerlas. En aquel momento yo ya estaba en Alicante y cuando el repartidor llegó a casa solo tuvieron que entregárselas. El mensajero las recogió con una carretilla y las bajó en el ascensor.
Momento de la entrega
Al día siguiente me llamó el mensajero para decirme que tenía tres cajas para entregarme en el domicilio. Le dije que perfecto, que estaba en casa y que le esperaba. Este también las trajo con una carretilla. En el anterior piso donde estábamos viviendo no teníamos ascensor. Con lo que el mensajero me dijo que no pensaba subirlas. Me pareció perfectamente lógico, ya que no es su trabajo.
Imaginaos, tuve que subir tres cajas de 20 kilos cada una, con un tamaño considerable a un cuarto piso. El ascensor, ese elemento que si no se tiene no se echa en falta, pero en aquel momento lo iba pidiendo a gritos. Así que sí, la mudanza fue económica. Pero todos los traslados son físicamente duros, Tanto el transporte previo de las cajas desde la empresa al piso de mis padres, como la subida al nuevo domicilio…
Esta solución que adopté entiendo que no es la ideal para todo el mundo. dependerá de lo que se quiera enviar. Si se tienen pertenencias voluminosas como muebles o objetos frágiles esto queda descartado. Pero por el contrario, si son objetos pequeños y resistentes es una muy buena opción. Sobre todo a nivel nacional entre diferentes ciudades. Si nos trasladamos dentro de una misma ciudad tendremos que mirarlo detenidamente porque quizá es más fácil pedir ayuda a alguien o hacer el traslado con algún otro método más sencillo como puede ser hacer varios viajes con una maleta, por ejemplo.
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