Me encontré este texto en un libro que me llamó la atención, no sé si científicamente es así pero me cuadra bastante. A continuación os dejo con el fragmento que aparece en el libro y luego voy con mi reflexión (He recortado trozos justo antes y después porque se desvelan bastantes tramas de la historia).
Dicen que el tiempo se vuelve más lento en momentos de gran peligro. Eso no es más que una ilusión, por supuesto. El tiempo es constante. Pero recordaba haber leído que
esa ilusión temporal en particular se debe al modo en que almacenamos nuestros recuerdos. Cuanto más rico y denso es el recuerdo de un suceso —por ejemplo, en los momentos en que estamos aterrados—, más se prolonga el suceso en cuestión en nuestra memoria. Este fenómeno también explica por qué tenemos la impresión de
que el tiempo pasa más rápido a medida que envejecemos. De niño, las experiencias son nuevas, de modo que tus recuerdos son frescos e intensos, con lo que el tiempo parece ir más despacio. Con el transcurrir de los años, especialmente cuando estás instalado en una rutina, hay muy pocos recuerdos nuevos o vibrantes, de ahí que el tiempo
vuele. Por eso, cuando un niño recuerda las vacaciones de verano, tiene la impresión de que han durado una eternidad. Para los adultos, en cambio, son poco más que un suspiro.
Santamaría, Luis A.. Abismo: Universo Mónica Lago. Novela de suspense, acción y aventuras (La desaparición de Margot Lane nº 3) (pp. 333-334). Edición de Kindle.
De pequeño recuerdo que tanto las vacaciones de verano como los cursos escolares se me hacían eternos. Pero cuando hacía actividades deportivas fuera del colegio como Goalball el tiempo se me pasaba rapidísimo.
Si que he tenido esa sensación de empezar a ver pasar la película de la vida cada vez más rápido conforme iba cumpliendo años. Incluso en los momentos que empecé a estar sin trabajo noté que el tiempo se aceleraba porque entraba en la rutina diaria.
Lo que si que noto de forma distinta a lo que comenta el libro, es que a veces he conseguido que disminuya esa sensación de aceleración cuando hago actividades nuevas o que requieren mucha concentración. Me pasa por ejemplo, al escribir en el blog de alguna temática que se sale de lo que normalmente estoy acostumbrado, ya que requiere asociar ideas y aprendizajes distintos. También lo experimenté mientras hacía Judo. Al ser cosas tan diferentes a lo que había echo siempre, me encontraba con que la percepción del paso del tiempo cambiaba.
Incluso he llegado a experimentar las dos sensaciones el mismo día, mientras hacía el trabajo rutinario el tiempo era el digamos normal, pero en cuanto llegaba esa hora y media de Judo y me dedicaba a aprender nuevos conceptos el tiempo se ralentizaba.
Me viene una idea mental que viene a ser que los recuerdos habituales o rutinarios se graban en el cerebro como si los escribiésemos con tiza. En cambio los novedosos o estimulantes se almacenan como si los escribiésemos a bolígrafo.
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